Columna de opinión: "En la Voz de..." Hoy presentamos la entrevista a Claudia Lara


Claudia Lara es académica de psicología en la Universidad Diego Portales, Líder de asesoras de Directores de la Fundación Belén Educa, ex Directora de Gestión e Innovación Pedagógica de la Fundación Belén Educa y ex alumna del Magíster en Psicología Educacional de la Universidad de Chile. 

Como equipo la entrevistamos por su basta experiencia acompañando a comunidades educativas y asesorando los procesos de mejora, además de su amplia trayectoria como psicóloga educacional y como académica. 

1. ¿Cuál es tu opinión sobre las estrategias de cooperación/colaboración en el aula?

La colaboración es una estrategia que impacta en el aprendizaje y en la dinámica de salas de clases, por tanto, en el desarrollo de los estudiantes. La colaboración diversifica las posibilidades de los profesores y les permite generar metodologías didácticas de trabajo. Sin embargo, son estrategias pocos usuales, no se promueven tanto y dependen de que el profesor o profesora quiera realizar este tipo de metodología. Todavía veo que el trabajo colaborativo, el trabajo en grupo, la conversación entre estudiantes, el discutir y ponerse de acuerdo, el desarrollar algo en conjunto, el ponerse a disposición del compañero, es decir, todo el aprendizaje entre pares sigue siendo una excepción. Y es llamativo que aún sea una excepción, ya que pareciera ser muy posible de ejecutar, por ejemplo, no creo que la estructura de sala de clases impida o dificulte la colaboración. Actualmente, seguimos viendo las clases normales y estructurada lo que dificulta el trabajo colaborativo.

2. ¿Cuál crees que es la relación entre cooperación/colaboración de estudiantes y aprendizaje?

Es importante mencionar que hay autores que plantean ciertas diferencias entre cooperación y colaboración. Sin ser experta, pero a partir de lo que he leído, la colaboración requiere cierta articulación, pero no necesariamente un trabajo más vinculado entre estudiantes para el logro de un objetivo común. En cambio, la cooperación es cuando estas operando en conjunto, entonces tienes un objetivo en común, existe una relación más articulada para lograr lo que quieres, hay una mayor discusión porque te mueves con un mismo propósito.

Pero si entendemos la colaboración y cooperación como sinónimos, yo creo que la relación se ve en el impacto de diferentes formas: 1. En qué puedes aprender. La cooperación y colaboración en la sala te ayuda a situar a los o las estudiantes en una experiencia de aprendizaje que es mucho más enriquecedora que si no trabajas con otros, entonces te permite aprender otras habilidades y otras actitudes. De esta manera el qué aprendes lo enriquece. 2. En cómo lo aprendes. Veo también que te ayuda porque la metodología abre mayores posibilidades, diversifica las posibilidades de aprender, ya no es solo que aprendan lo clásico de la sala de clases, de trabajar solo, o de trabajar yo un rato y después compartir con un compañero o compañera, sino que invita a aprender una metodología distinta. Estas metodologías pueden ser en base a retos, proyectos, debates y discusiones. Un montón de estrategias que se pueden generar y que cambian también el cómo del aprendizaje.

Entonces la colaboración contribuye a cambiar el qué y enriquece el cómo del aprendizaje. Por lo tanto, fortalece el desarrollo de las personas en la lógica de que las escuelas están para formar personas ampliando la posibilidad. Se desarrolla una experiencia distinta y un desarrollo humano distinto.

3. ¿Podrías contarme alguna experiencia positiva de estrategia de cooperación/colaboración entre estudiantes de la que hayas sido testigo? ¿Qué fue lo más importante en esa experiencia?

Una experiencia positiva de trabajo colaborativo que he observado en una asignatura que se llama “tópico” de un tercero básico en contexto remoto, consiste en la integración de asignaturas y trabajo en grupo. En concreto, el grupo tiene a cargo una tarea que deben trabajar en conjunto durante todo el semestre. La profesora va dando un estudio de caso, poniendo el contexto y les da la situación de ayuda que necesitan, los estudiantes son los asesores de un equipo de deportistas y necesitan ayudarles a mejorar la dieta. Entonces la invitación que les hace es que cada uno sea el asesor de uno de estos integrantes del equipo de deportistas, donde tienen que averiguar sobre esta persona y les entregan información, tienen que leer sobre qué les gusta comer, cuántas veces comen y qué otras cosas hacen a parte del deporte. Entonces los estudiantes indagan acerca de la vida del deportista asignado y además van trabajando con la profesora algunos insumos para su investigación, por ejemplo, la profesora ha trabajado con ellos la pirámide alimenticia, pero ellos tienen que investigar parte de eso y se tienen que repartir el trabajo entre ellos. Entonces no hay indicaciones de la profesora de quién hace qué o de cómo se organizan, siendo tercero básico y con 8 años, trabajan en salas pequeñas de zoom donde la profesora se pasea por los distintos grupos y ellos se organizan. Yo he podido ver cómo ser organizan, la primera sesión era frustración, enojo, cansancio, disgusto en los estudiantes, pero al corto andar he visto que logran organizarse y distribuirse tareas. Entonces hay un niño que escribe, otro que suma, otra niña lee, otra va dando las indicaciones y ve la regulación del tiempo. Como curso luego de este ejercicio en salas pequeñas, se reúnen y ven cómo le ha ido a cada grupo, en qué están, cómo han ido avanzando, qué han descubierto y qué han investigado. Esta es una experiencia positiva desde la autonomía de los estudiantes, de equivocarse, frustrarse, ponerse de acuerdo, de no estar de acuerdo con un compañero, pero después sí, y a veces no, pero si poder discutirlo, ver las diferencias de opiniones, de retroalimentarse uno a otro, de ayudarse cuando uno se atrasa y un montón de habilidades que se ponen en juego. Además, he visto cómo en esta experiencia ponen en juego distintas asignaturas, ciencias, matemáticas, lenguaje e inglés en algunas ocasiones. Entonces creo que es una experiencia super positiva, es integración de asignaturas y además colaboración entre pares.

4. ¿Qué desafíos implica para el docente generar estrategias de cooperación/colaboración entre estudiantes? y ¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan?

Una dificultad tiene relación con que pareciera ser que el sistema te invitara a no innovar. Las condiciones de los docentes en su quehacer profesional, como lo son el currículo extenso, las horas de clases muy apretadas para lograr lo que se espera lograr, los pocos espacios que se dan a veces para la reflexión entre docentes y la generación de ideas o desafíos nuevos, influye en atreverse a utilizar nuevas estrategias. Entonces, el docente puede pensar “si vengo haciendo las cosas de una manera y de esa manera resulta más o menos bien, pensar en nuevas maneras puede significar un quiebre que no necesariamente se promueve desde los espacios escolares”. Y en el caso que se promuevan, a veces pasan otras dificultades como, por ejemplo, la necesidad de tiempo.

En la cooperación si bien trabajas varios objetivos articulados, demoras más tiempo. Entonces si miramos la carta Gantt de los profesores, a lo mejor le dedican varias semanas o quizás un semestre a trabajar un objetivo central. En los colegios donde la lógica todavía esta en la cobertura curricular más que en los logros de aprendizajes, esto podría complicar porque se debe avanzar más rápido. En las lógicas tradicionales, el profesor habla y el estudiante escribe, todo de manera individual, su prueba individual y con eso pareciera que avanza más rápido. Entonces esta posibilidad de que trabajen entre pares, que discutan, que se pongan de acuerdo, etc. te va a “quitar tiempo” y eso puede tener un costo porque no te da la posibilidad de “avanzar” en un tiempo más rápido.

Yo no estoy de acuerdo con esta lógica más tradicional, tomar el pulso de los aprendizajes de los estudiantes por la cobertura curricular es algo que ya no deberíamos estar mirando, pero lamentablemente se sigue haciendo y tenemos un currículo extenso que hace que no lo alcances a abordar. Entonces el cuestionamiento está en “¿me pongo a innovar y hacer que los chiquillos se demoren?”. Estos procesos tienen que estar muy mediados por lo que generan los directivos.

Entonces veo que estas dos dificultades pueden ser facilitadas por los equipos directivos, que generen lineamientos que inviten a los profesores a permitirse el trabajo colaborativo. Veo la dificultad del tiempo y de la costumbre de la clase más tradicional.

Otro desafío es saber hacerlo, no es tan obvio cómo hacer colaboración en la sala de clases y ahí lo uno a otro desafío que es cómo se desarrollan ciertas habilidades. Entonces mirar el currículo integralmente y no sólo con el conocimiento o con el contenido y mirar la habilidad o la actitud, no necesariamente va de la mano con cómo se desarrolla esa habilidad y actitud. Entonces, si bien el trabajo colaborativo puede ser una gran estrategia para desarrollar otras habilidades, puede que el profesor no sepa cómo hacerlo porque no es tan claro y eso a veces es un nudo en las escuelas.

Adicionalmente, identifico como desafío el “cómo evaluar”, ahí hay un mito a partir de lo clásico de nuestro sistema, que es creer que el formato de prueba es más válido para evaluar que otros formatos. Entonces también hay ciertos temores de cómo se evalúa un trabajo colaborativo y de cuánto valor le doy al trabajo entre pares. El desafío es formarse y empujar desde los directivos a que los estudiantes sean más protagonistas de sus procesos de aprendizaje, a mirar el trabajo del grupo, de sí mismos, de sus pares y evaluarlo. Es importante que los estudiantes puedan decir algo sobre su proceso de aprendizaje, los estudiantes están preparados para decir lo que han aprendido.

Acá entra la retroalimentación formativa, de cómo el rol del profesor es un rol mediador, es un andamiaje de aprendizaje, pero no es un rol protagónico, más bien está al servicio del estudiante. El estudiante toma otro rol, más protagónico, autónomo, más crítico de sí mismo, de sus pares y de lo que está aprendiendo. El estudiante tiene claro de cómo aprende y cómo va en el proceso y el profesor también lo tiene claro. Así se da una dinámica super rica, pero que tiene otro formato y ese formato no sólo es un desafío de los profesores, también lo es de los equipos directivos y del sistema general donde se pone en cuestión que la calidad de educación en Chile se mida por el SIMCE.

5. ¿Crees que es posible generar cooperación/colaboración entre estudiantes en el contexto de clases virtuales? ¿De qué manera se podría conseguir la colaboración entre estudiantes en contexto virtual?

Yo creo que sí se puede, por ejemplo, en la experiencia anterior que conté sí se da. Hay estrategias para eso, pero de nuevo veo distancia en las condiciones que tienes para lograrlo, porque el sistema que tenemos es tan segregado, tan desigual, de una inequidad tan grande que depende de eso. Entonces digo que sí, pero dependiendo de esas condiciones y de esos contextos de los estudiantes, pero si están las condiciones mínimas para conectarse y estar vinculado como pares, claro que se puede, pero si no están esas condiciones no se podría. Se puede hacer sincrónico, asincrónico con alguna plataforma para trabajarlo. 


Como equipo de trabajo agradecemos a Claudia Lara por su disponibilidad y solidaridad al compartir su experiencia y sus opiniones en este tema que nos convoca. Sin duda son un tremendo aporte para quienes nos desempeñamos en educación.

Reflexiones del grupo de trabajo a partir de la entrevista:

Como equipo de trabajo, reflexionamos a partir de la entrevista realizada a Claudia acerca de la importancia de considerar las dificultades a las que se enfrentan los docentes para desarrollar estrategias de colaboración/cooperación en el aula. Así, parecen relevantes los postulados de Ruiz (2015) quien plantea que generalmente las estrategias de colaboración inician por el interés particular del docente, quien deberá poseer gran voluntad y perseverancia para enfrentarse a las dificultades propias de esta metodología. Con esto resulta importante plantearse el rol que juegan los equipos directivos a partir de las palabras de nuestra entrevistada, donde se releva el respaldo y la habilitación de posibilidades que brindan los equipos lideres de cada colegio para implementar metodologías que cambian no sólo aquellas de aprendizaje, sino también podría decirse el paradigma detrás de la enseñanza y relación profesor-estudiante. En ese sentido, resulta relevante también considerar que el profesor y el estudiante deberán desarrollar otras habilidades y permitirse aprender una nueva forma de aprender (Ruiz, 2015).


Referencia: 
Ruiz, J. (2015). Dificultades encontradas por los profesores en la aplicación del AC. En Calvo, R. y Cano-Montero, F.J. (Eds). El aprendizaje cooperativo como práctica docente: experiencias aplicadas. (pp. 131-136). Neopátria. http://hdl.handle.net/10550/63658

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cuáles son las condiciones básicas para que se dé el aprendizaje cooperativo/colaborativo?

Profundizando a partir de la entrevista a la Profesora Dayzie Miranda Kirk.

¿Qué estrategias se pueden usar para que las y los estudiantes cooperen/colaboren en virtualidad?